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TARIFAS

HISTORIA

El puénting es un salto pendular que se hace con cuerdas de escalada desde un puente. Si se hace de otra manera es otra actividad, no puénting.

CURIOSIDADES

PUENTINGPUÉNTINGPUENTING

EL PÉNDULO DE KIENE

salto pendular desde puente con cuerdas de escalada

¿Serías capaz de arrojarte desde un puente?
Aunque parezca mentira, saltar con nosotr@s, por ejemplo un salto de la modalidad de puénting, será una de las actividades más seguras que puedes hacer a lo largo del día. Más seguro que quedarte en casa. Pero es muy muy emocionante. Y se pasa miedo.
Corren leyendas urbanas que hablan sobre la peligrosidad del puénting. "Puénting" es una de las palabras que más llena la boca cuando queremos poner el ejemplo de una actividad peligrosa. Pero nada más lejos de la realidad. Si se hacen las cosas bien (siguiendo unas adecuadas rutinas de instalación, información a la clientela, comprobación y proceder) un salto es más seguro que fumar durante un minuto, circular en coche un minuto o, incluso, viajar en avión un minuto. Aunque la sensación no sea ésa.
Ya han sido miles de personas las que se han fiado de nuestra profesionalidad, han saltado desde puente bajo nuestra tutela y todas han salido vivitas y coleando, más aún, prácticamente todas, plenamente satisfechas, eufóricas. No mentiremos (no es nuestra política), hasta ahora 2 personas se han arrepentido después de haber hecho puénting con nosotr@s, no porque hubiera salido algo mal, sino porque la experiencia les resultó demasiado fuerte.

A partir de 1998, por iniciativa propia, comenzamos a duplicar absolutamente todos los puntos de instalación y procedimientos de seguridad (fuimos pioner@s y, creemos, que somos aún l@s únic@s en duplicarlo absolutamente todo). Podemos demostrar que es más seguro estar durante un minuto saltando y colgando de nuestras cuerdas que circulando en un coche, en una bicicleta o, sobre todo, en una moto. Y, por supuesto, que fumando un cigarro durante un minuto.

Sabiendo eso ¿te atreverías?

El puénting, es un salto pendular desde puente que se hace empleando cuerdas de escalada. No lo confundas con el góming (bungee jumping). Éste se hace con gomas bastante más gordas que las cuerdas de escalada, desde puente, otro tipo de plataforma fija, helicóptero, aerostato o desde grúa, la caída es casi vertical y el material se estira a valores de hasta el 500%. Mientras que, en puénting, las cuerdas se estiran entre un 3% y 5% nada más (y en caidas de factor 2 en escalada hasta un 40%). Son completamente diferentes, tanto las técnicas como las experiencias.

Si el góming se realiza desde el punto opuesto del puente (como el puénting) tiene otro nombre:

Y si el puénting se hace sin puente, empleando una o dos estructuras independientes de otro tipo (Grúas, aerostatos, plataformas de salto...) se llama salto pendular o, símplemente péndulo.

En el caso de que este salto pendular sea desde un punto superior en altura se llama supersalto.

En contra de lo que mucha gente opina, saltar desde un puente no es, en absoluto, una acción suicida. Más aún, responde a una necesidad de las personas: la de superar o ampliar nuestros límites.

Los seres humanos, gracias a la superior capacidad de abstracción que nos confiere nuestro cerebro (según se desarrolla con la edad), podemos imaginar superar nuestros estrechos límites físicos, y conseguirlo. Desde que somos humanos, hemos ampliado increíblemente nuestros límites: hemos alcanzado más fuerza que cualquier otro animal, más velocidad, más profundidad, distancias infinitas, edificaciones enormes... aunque sea sirviéndonos de útiles que nos lo posibilitan. Pero, a nivel instintivo, nuestras limitaciones están ahí: nos asusta la altura, y saltar desde un puente (incluso atad@s a dos cuerdas) nos da pavor.
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El puénting es una experiencia educativa. Por una parte, el instinto nos paraliza, nos impide saltar. Pero, por otra, nuestro razonamiento nos recuerda que es una actividad segura, gozosa, que la ha hecho mucha gente (puede que incluso ante nuestros ojos) y que ha salido feliz, eufórica.

En nuestra vida tendremos que actuar muchas veces contra nuestras apetencias, contra nuestros miedos, tragándonoslos, superándolos. Es una de las características de la madurez: ser capaz de afrontar momentos desagradables con el fin de obtener un objetivo deseable. Podemos tomar el puénting (o cualquiera de estas impresionantes modalidades de salto) como un entrenamiento en ese campo. Incluso como un rito de iniciación. Mucha gente que viene a saltar con nosotr@s (consciente o incosncientemente) lo hace.

Hacer frente a ese miedo y superarlo, por contra, nos hace gozar, enormemente, y por eso mismo lo hacemos: para ampliar nuestros límites. Quizá tenga que ver con los ritos de iniciación o de tránsito que muchas culturas celebran.

Y verás la seriedad, la profesionalidad de nuestr@s monitor@s, la valorarás, te fiarás.

De quienes vienen a saltar con nuestra plantilla, casi todo el mundo lo consigue. Incluso gente que viene sin intención de saltar, viendo nuestra forma de proceder, se anima, se fía. Con nosotr@s, sólo una de cada 202 personas se raja, de los más de 40.000 saltos que llevamos organizados, sólo 199 personas se nos han retraído. Menos de un 0,5% ¿Alguien más te puede ofrecer semejante estadística, tanta confianza?

No es más que confiar, eso sí, aunque por dentro se te revolverán todos los demonios: la cara pálida, palpitaciones en el vientre, el corazón a galope, los pelos de punta, no serás capaz de decir cuanto suman 2+2, tus miembros te obedecerán con dificultad... Todo eso se debe a Santa Adrenalina, que, aunque parezca mentira, de esta manera, te protege.

No te preocupes de que se te pare el corazón: no se conoce un solo caso de infarto en el mundo (entre las personas que saltan). Santa Adrenalina nos protege y Santa Cuerda nos salva. Recémosles.

La adrenalina tiene efectos milagrosos ante el estrés, la depresión y las contracturas musculares.

A un lado del puente se coloca quien va a saltar, con un arnés (dos o tres en nuestro caso) en el que terminan (normalmente) dos cuerdas. Al otro lado se atan los otros extremos, se tensan, se bloquean, y se hace el salto, el péndulo.

Nos mueve la atracción gravitatoria de la Madre Tierra, la gravedad, y aceleramos ¡10m/s cada segundo, descendiendo 25m en 2,25s y pasando de 0 a 70Km/h!
El cuerpo vibra, el corazón pega saltos, la respiración se acelera, la presión sanguínea escala, la sangre abandona la piel, el color tu cara. Ya no hay sangre en tus venas, todo es adrenalina... ¡Tres!...¡dos!...¡uno!...¡Salta!
La respiración se detiene. Se interrumpe el suministro de voz (salvo en el caso de una minoría que se convierte cantante de ópera).
No es más que un momento (uno, dos o tres segundos, depende de la caída) que quizá se te haga eterno. La cuerda, tirante hasta hace poco, se contrae, tus vísceras suben hacia tu garganta (y otros órganos también en el caso de los chicos), tenemos la piel de punta, alambres en vez de pelos...
Y, de pronto, las cuerdas vuelven a estirarse, te recogen, te acunan, te salvan del suelo y te llevan hacia el cielo (en eso también influyen las endorfinas), ¡Felicidad! L@s ángeles tienen tu misma cara, vuelan como tú, derrochan los mismos sentimientos. ¡Plenitud!

Saltarás una y otra vez, de cabeza, de pie (para atrás), sujeto de los pies, del pecho, desde encima de la barandilla, sol@, acompañad@, con los ojos vendados, hablando por teléfono, con una videocámara en las manos o en la pierna...

Te pondremos un arnés integral diseñado especialmente para saltos y que te agarra todo el tronco. También, al menos, un arnés de tobillo (dos si saltas de cabeza).

Cada uno de estos completos y adecuados arneses te sujetaría a la perfección, sin molestias. Aún así, duplicaremos (o triplicaremos) también esta precaución, cada arnés irá conectado por dos mosquetones a las dos cuerdas, aseguradas, a su vez, a dos barandillas, con doble bloqueo, y comprobaremos toda la instalación, al menos, dos veces antes de cada salto. ¡Seguridad total!

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Te olvidarás de la osteoporosis, del vértigo, de los males del corazón y del alma. Entrarás en la élite de nuestra selecta clientela. Vas a rayar el DVD de tu salto a base de verlo y enseñarlo... No te preocupes, guardamos tu foto, también el original del vídeo de tu salto. Te haremos una nueva copia del DVD por 5€ (precios orientativos y sujetos a oscilaciones).

Maxarria, El Rosico, Lugo, Madariagape, Río Cofio, Cruzul... ¿Qué prefieres? ¿10, 32, 39, 60, 65, 105 metros?
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Te ofrecemos la mayor variedad de saltos del mundo, en lo que a modalidades se refiere y en alturas también, desde saltos de 10m como el de Bidarrai, a monstruosidades de 147m en Cruseilles (Francia)*, pasando por 32m en El Rosico*, 38m en Lugo, 40 en el Río Cofio* (cerca de El Escorial, Madrid) ó 50m en Madariagape* (Guipúzcoa, Euskadi, País Vasco). Y, poco a poco, vamos ampliando la lista. Puedes ver la lista completa en puentes.

Los saltos en puentes marcados con arterisco (*) no son saltos de puénting tradicional, sino un invento nuestro llamado:

¿Pagarías 10, 12, 15, 19€ por cada uno de estos saltos?

Nuestros precios son inmejorables. ¡Llámanos, infórmate y reserva tu plaza!

TARIFAS

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